martes, 31 de enero de 2012

NUEVA POESÍA EN EL BARROCO

En esta entrada se hablará de la poesía de Góngora, de Lope de Vega y de Quevedo. Volveremos a insistir en la relación entre poesía y pintura y la importancia del tiempo en el Barroco.
La renovación poética estrella del Barroco fue sin duda, la artificiosidad del lenguaje poético, pero no fue la única: la unión entre lo popular y lo culto (Lope de Vega), la importancia del romance, el uso del soneto como modo de expresión de extensa temática, la sátira extrema...
Sabemos por entradas anteriores, que hubo varias causas para que se diera esa renovación poética: por un lado, el gusto por lo difícil, simbólico y artificioso; por otro, la importancia que se le daba al lenguaje, a la palabra; otra causa es el cansancio de las fórmulas renacentistas que se palpaba en el ambiente; y por último, la influencia que la pintura tuvo en la poesía.

GÓNGORA

El cordobés Luis de Góngora (1575-1627) mostró en sus obras el deseo de un lenguaje rigurosamente poético, que nada tuviera que ver con el lenguaje habitual. Se acabó con él aquel equilibrio renacentista, la naturalidad y la armonía neoclásica, dando lugar a nuevas fórmulas para expresar la nueva ideología barroca. Góngora es el culpable de lo que posteriormente se denominó "el arte por el arte". Característica de su obra es que jamás expresaba sentimientos personales o intereses (a diferencia de Quevedo y Lope), sino que se centraba en ese lenguaje poético.

En cuanto a la temática de su obra destacan el tiempo, el desengaño, el valor de la vida y la muerte y las lecciones morales. Encontramos también la exaltación de la belleza, el elogio a la Naturaleza y la importancia del amor. Metáforas, comparaciones y adjetivación son utilizados en completa armonía con el pintor (el poema el Greco es un buen ejemplo ello). Su obra es todo un mundo sensorial.

Tiene tendencia a la sátira, desmitificación y tono burlesco frente a lo que había que respetar social y culturalmente. Una de sus sátiras, Fábula de Píramo y Tisbe es una burla extrema.
El verso de Góngora "no son todos ruiseñores" ha sido muy utilizado posteriormente por artistas que lo consideraban símbolo de la verdadera poesía (no solo posteriormente, sino que el mismo Lope la utilizó como título de una comedia)

El soneto religioso Al nacimiento de Cristo, nuestro señor causa de una denuncia hacia Góngora, pues se interpretaba que la mayor proeza de Cristo no fue su muerte y redención (liberación) sino su nacimiento. También escribió sonetos amorosos (a un sueño), autobiográficos (al Conde-Duque de Olivares), y sus famosas Soledades, escritas en silvas y centradas en la palabra poética como creación del mundo.

LOPE DE VEGA

Felix Lope de Vega y Carpio (1562-1635) transmite en su obra, toda la pasión por la vida y sentimiento religioso y lirismo, muy patente en su teatro. Su obra se corresponde con su vida, van en paralelo, es el caso único de esa armónica convivencia. Su arte es su biografía "¿Que no escriba decís? ¿o que no viva?". En sus creaciones siempre complejas, hay cabida para lo popular, debido a su formación renacentista y de tradición española culta y popular.

Aunque su poesía está dispuesta en el teatro, también utilizó otros metros como el soneto, canciones, letrillas y églogas que publicó como libros de poesía (Rimas Sacras, Romancero espiritual, Rimas humanas y divinas del licenciado Tomé de Burguillos). También realizó trabajos en prosa (La Arcadia, El peregrino en su patria...)

QUEVEDO

La poesía de Francisco de Quevedo (1580-1645) era inteligente y con aire de desengaño de la época. Su poesía se caracteriza por un tono intelectual, conceptista de los temas para él relevantes. Era "hombre de extremos" en cuanto a los temas, ya que era capaz tanto de idealizar al máximo como de desmitificar con severidad.
Todo en su poesía está expresado a través de contrarios (amos-odio, trascendencia-sátira, Dios-mundo). Los temas más asiduos en su poesía eran el amor, el sentido metafísico o existencial, lo religioso y lo burlesco. El tema del amor, rey de los reyes en su poesía es tan apasionado que la relación Amor-Muerte se destaca en su poesía más que en ninguna otra. Relojes, ruinas, flores, ciudades... utilizados por él habitualmente son motivos del paso del tiempo.

PINTURA Y POESÍA, ARTE Y PENSAMIENTO

Como ya hemos hablado en otras entradas, la relación entre poesía-pintura ha sido enriquecedora para el arte. La pintura ha posibilitado un enriquecimiento del lenguaje poético gracias a toda la adjetivación sensorial que se ha dado a partir de esta relación entre distintas artes o artistas, y los motivos literarios se han ampliado. Los poetas fueron retratados por los pintores.
Pedro Espinosa fue uno de los tantos pintores y poetas de la época. Aumentó la poesía dedicada a pinturas, pintores y a la Naturaleza convertida en Arte. Era una forma de trascender a la muerte, la pintura es inmortal, aunque en algunas obras se observe el poder inexorable del Tiempo.

TIEMPO

Los temas del Barroco fueron el amor, el desengaño, Dios y el Tiempo. Éste último fue el protagonista de la época. Los motivos que se utilizaban para expresar el paso del tiempo como algo inexorable, la fugacidad de la vida y que incluso causaba, en ocasiones, agonía y vértigo, eran los relojes, las ruinas, flores...
La dualidad del arte inmortal y la efímera vida del hombre y Naturaleza condiciona todo el arte barroco.

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