jueves, 2 de febrero de 2012

LA PROSA BARROCA

En la entrada de hoy se tratarán las modalidades de prosa barroca y sus textos más significativos, como Don Quijote en la Novela moderna, Pérsiles en la bizantina, la vida del escudero Marcos de Obregón o el buscón en la picaresca y Sueños o Criticón en la prosa moral y alegórica.

Todos los géneros de la prosa que se habían iniciado en la época renacentista continúan en el Barroco, aunque se enfatiza el tema de la moralidad y la alegoría. Todos los poetas y algunos dramaturgos (Tirso de Molina) escribieron también en prosa. La obra de Lope de Vega se compone de todo tipo de géneros, desde la bizantina, a la novela corta y a la pastoril. Quevedo hizo uso de todos los géneros [sátira, fantasía moral, política, filosófica, ascética (perfección espiritual y vida modesta) y de crítica]. Gracián dio un empujón a la prosa alegórica y didáctica con su obra Criticón. Pasemos ya a los diferentes tipos de prosa y obras significativas de cada una de ellas.

NOVELA MODERNA

La inauguración de la prosa moderna con El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra es en la prosa, el suceso más significativo de la época. Se le denomina de esta manera porque es la primera vez que en la novela se refleja el humor, el melancolía, la sátira, a medida que los personajes van haciendo su "viaje". El paso del Renacimiento al Barroco es claro. La obra consta de dos partes: en la primera muestra un sin fin de aventuras de diferentes características, lo que muestra la convivencia de, entre otros aspectos, lo culto y lo popular; en la segunda, la melancolía barroca y el desengaño son las características significativas. A medida que se desarrolla la obra, Don Quijote, protagonista de la obra va recuperando su cordura y pasa de estar ilusionado por cumplir un sueño, aventurero, idealista (Renacimiento) al más crudo desengaño, por el que muere de tristeza (Barroco). Esto ocurre a pesar de que su compañero Sancho se va "quijotizando" e invita al Quijote imitar la vida pastoril de la Arcadia.

NOVELA BIZANTINA

Este tipo de prosa aventurera que podíamos encontrar en el Renacimiento la encontramos también en la obra barroca de Cervantes, Los trabajos de Persiles (Periandro) y Sigismunda. Algunos personajes son: Periandro (Persiles), Antonio, Arnaldo, Auristela. Algunos lugares: isla de Policarpo, Clodio, isla de las Ermintas, Rutilio. Se tratan temas como la pintura, literatura, teatro y aventuras. Además, se da una recopilación o compendio de los conocimientos del hombre barroco (brujería, geografía, ciencia, viaje...). Es la última obra de Cervantes, en cuyo prólogo asegura estar "con el pie en el estribo"

NOVELA PICARESCA

El género picaresco barroco en poco o nada se parece al renacentista. Como única relación o coincidencia es que, tanto el Lazarillo (Renacimiento) como la picaresca barroca tienen un carácter autobiográfico y lineal de la obra, y todo el tema de la marginación social sufrida. Sin embargo, la diferencia es notoria, ya que en el Barroco se aprecia ese carácter didáctico y moral, la exageración y la falta de inocencia de los protagonistas. Las obras picarescas cumbre en el Barroco son La vida del escudero Marcos de Obregón de Vicente Espinel y El Buscón de Quevedo, que comparte con el Lazarillo solamente la forma de viaje y la narración en primera persona.

PROSA MORAL Y ALEGÓRICA

Este tipo de prosa es muy importante en el Barroco por la discreción que se obligaba a tener en la época. La estructura de sueño les permitía expresar aquello que no podían comunicar directamente. Era un modo de hacer crítica sin temer a la censura o algo peor. La estructura de sueño se utiliza en la Antigüedad para expresar la filosofía del mundo (Sueño de Escipión), el Renacimiento como expresión de fantasías amorosas (Sueño de Polifilo) y en el Barroco para alejar al autor de aquello que no estaba permitido decir. Destacan las obras: Sueños de Quevedo (sátira que no deja títere con cabeza) y Criticón de Gracián (expone las 4 etapas de la existencia humana que son la niñez, juventud, madurez y vejez).

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